Tu hija está cansada.

No es un cansancio que vaya a desaparecer

con unas vacaciones, siestas

y una buena alimentación.

 

Es un cansancio de árbol

tan antiguo como el roble

que os da sombra

desde que ella aún no andaba

y los hermanos aún no estaban.

Tan antiguo

como la savia subterránea

sangre verde coagulada

que ha olvidado el mapa

de vuestros cuerpos

Escuchemos a los muertos:

 

El tronco se ha ensanchado

con pies de raíces gruesas

que un día abrieron camino

y se estancaron junto al agua

del río en el que os mecíais

mojadas, las raíces

caladas, vosotras

embadurnadas de un fango

que aprisionaba vuestros movimientos.

 

Tu hija quiere

deshacerse del fango

pero este lleva tanto tiempo

pegado a su corteza

tantas raíces echadas

que no distingue su forma

si no es con la piel

llena de barro.

 

El fango

a pesar de todo,

también le ofrece un hogar.

Una sensación pesada y caliente

que la abraza, muda

y la adormece

sin descanso.

“Mi hija me abraza

como nunca antes”

dijo mi madre.“No sabía que mi hija

pudiera abrazarme así.”

 

Te abraza porque necesita descansar

porque abrazando, descansa

el fango

se le endurece en las piernas

y comienza a partirse

invisible

al ojo humano.

 

Hace ya tiempo que hay grietas.

 

Llegó un hombre que amó

todas y cada una de las grietas

que con su abrazo abrió

caminos de tierra

rompió

la lava rápida

todo lo embarrado

desaparece

tu hija descansa ahí

en los confines de su fuego eterno.

 

Al tenderte sus ramas

y apretarte contra su corteza

tu hija calma

los dolores antiguos del árbol.

 

Logro desbloqueado:

 

Tu hija ya no es árbol.

Tu hija vuelve a ser hija.




[El poema pertenece al libro de Lucía Baskaran, Cara de antigua, Espasa de poesía, 2026.]







Lucía Baskaran (Zarautz, 1988) realizó estudios de teatro y cine en el Estudio para la Actuación de Juan Carlos Corazza y en la escuela Cinemaroom. Ha publicado las novelas Cuerpos malditos y Partir, así como el poemario Cara de antigua, y ha colaborado, entre otros medios, en El País, diario El Salto, CTXT y Glamour.