El fallecimiento de un poeta nos deja más huérfanos porque perdemos una manera posible de habitar el mundo. La ausencia tan reciente del joven MARIO PERA es más dolorosa aún porque era amigo nuestro. En la presentación de su libro de poemas Sombría / Estrella /Fugaz, su presentadora e interlocutora, Viviana Paletta había dicho esto: "bellamente editado por Eolas, es un poemario sorprendente, arriesgado, que tanto desde su luminiscencia como sus oquedades nos anima a la indagación en la palabra, a profundizar en qué significa escribir. No tengo la seguridad de haber alcanzado toda la dimensión que guarda este trabajo de Mario, apenas tengo intuiciones, atisbos, intuiciones de una práctica poética muy compleja que lleva a cabo en este libro".

Valgan estos poemas de Mario Pera, unidos a los de una entrada anterior: https://oxi-nobstante.blogspot.com/2024/02/sombra-estrella-fugaz-3-poemas.html como homenaje e invitación a su lectura.

Descanse en paz.






 

ALEPPO

(las cuerdas del corazón)

Extiende los brazos para desempolvar la espada
la encuentra más dura y hambrienta que antes
han transcurrido veinticinco años
desde la última vez que la embreó
y aún siente
entre las llagas de sus manos
la hoja de hierro danzando
ebria y torrencial
sobre la misma sangre que lo hizo héroe.

En su natal Aleppo
banquetes y agasajos han querido borrar
el recuerdo de ver a su primogénito abatido
abierto su cuerpo a la luz del día
en el vientre de la batalla
este aguijón infinito
que continúa engarzado a su pecho
y nuevamente ve a su hijo pálido
sin gestos
hundiéndose en la humedad carmesí
del barrizal.

La espada cae estrepitosa a sus pies
el recuerdo contrae aún más su corazón
haciéndole sentir el peso de sus huellas
sobre la orilla del abismo;
entonces desprecia su valor y descubre
que en su pueblo no hay dios que no se nutra
de los rezos por el alma
de los hijos caídos.

De rodillas desanuda de su garganta
un grito mudo que escuece la hiel
que ha agarrotado su lengua
hasta extenuarla.

Su corazón deja de tañer

a lo lejos
sus nietos liberan el filo de sus espadas
mientras el ejército de Aleppo
se alista eufórico para la batalla.




 

AUTO DE FE


Qué soy que no puedo

separarme de mis huellas

ni despojarme de mi piel

para empezar a vivir en carne viva

este abismo que crece tan ciego

raíz de un arbusto

que se entierra en su muerte

sin saber que fluye

por los otros caminos del planeta

hundiendo su tiempo

en el tiempo de lo divino.

 

Extraño la vida.

El Pensativo dirá que me escondo tras la sombra

de un caracol hambriento

o tras el andamio  ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ ampliamente cansado

que mantiene en pie mi cuerpo

y avanza hacia atrás

con el corazón infartado de dolor, pero

toda flama arde por mi fuego

por mi ausencia

y besa conmigo este mundo

que ha nombrado con horror

¡mujeres de alegría tan distinta!

Como aquella que terminó por parirme

sin aceptar el consejo de su propia voz.

 



MARIO PERA (Lima-Perú, 1981 - 2026). Residía en Valencia (España). Abogado por la Universidad de Lima (Perú), diseñador gráfico y magíster en Medios, comunicación y cultura por la Universidad Autónoma de Barcelona (España). Director de la revista web Vallejo & Co. y de la editorial del mismo nombre. Obtuvo el Premio Ilustre Municipalidad de Cuenca en el Festival de la Lira (Ecuador, 2013). Ha publicado en poesía Preparaciones anatómicas (Perú, 2009), Ruido Blanco (Perú, 2011; 2015 y Ecuador, 2016), The Most Natural Thing. New American Poetry (Italia, junto a David Keplinger, 2016), Y habrá fuego cayendo a nuestro alrededor (España, 2018) y Sombría /estrella/ fugaz (España, 2023); como antologador De este lado del cielo. Nueva antología de la poesía peruana (Chile, 2018); en ensayo Farel’America or learn to live in it? Italian immigration in Peru (Francia, 2012), Comunicaciones marcianas. Revista Amauta, a 90 años de la vanguardia peruana (Perú, junto a Roger Santiváñez, 2019) y Momentos estelares de la Independencia del Perú (Perú, junto a Bruno Pólack, 2022).




[Foto de Estephanie Bienes Granito]