Motivo del espectáculo

 

Todo espectáculo

                        es aterrador.

 

El público teme que se caiga del alambre.

El equilibrista no sabe durante cuánto tiempo irá a sostenerse.

 

 

Cuando tan fuerte

ajeno a las miradas

con los pies sobre la tierra podría volar.

 

 

 

 

Motivo del jarrón

 

Rompo un jarrón.

            Luego pego los trozos.

Queda completo.

 

Vuelvo a romper ese jarrón,

            y aparecen otros pedazos.

 

            Rehago el jarrón.

 

¿Cuántas veces puedo romperlo, y volver a pegarlo?

 

Será desmenuzado.

Pero el jarrón, una y otra vez,

                        una y otra vez,

                        una y otra vez,

                                   regresará a su forma.

 

Ese jarrón con una nueva esencia de arenilla...

 

 

 

Motivo de los guardianes

 

            Hace 4000 años, las ciudades hititas ponían en sus puertas las figuras de dos leones para ahuyentar al extranjero.

Hoy, las ciudades ricas proyectan su imagen día y noche a todo el mundo para que sepa lo que no podrá alcanzar.

 

           

            (Al turista le cuesta imaginar los temibles dientes de esos rostros de león que la piedra ha recobrado). 

 

 

 

 

Motivo del que explica

 

            Hay que explicar y explicarse pacientemente.

            Con la paciencia. Con el padecimiento.

            Explicar,

                        acudir a razones que nadie quiere oír,

                        brindar ejemplos que no van a apreciar.

 

            Y, sin embargo.

            Hay que explicar y explicarse pacientemente,

 

                        a imagen de los grandes llanos

                                   con sus ocultos dedos verdes

en espera de las nubes.

 



 



[Publiqué mi libro de poemas Motivos (editorial Icaria, 2006) hace 20 años. Escrito durante algo más de un lustro, en los 90, fue una alegría enorme poder compartirlo entonces gracias a la editorial y a Javier Ortiz (con los extraordinarios dibujos de cubierta y contracubierta debidos a Joan Cruspinera). Esa misma alegría siento al poder hacerlo de nuevo ahora. El carácter meditativo y quizás menos lírico y el lenguaje más directo de los textos me han hecho retraerme ante el calificativo de poeta. En cualquier caso, aquí está una muestra. Hoy el libro está descatalogado. La revista digital me permite hacernos al libro, y a mí este pequeño homenaje.]