Aquel camino

se eleva a la montaña

al cielo llega.

 

 

Como el vencejo

viajero incansable

vives en vuelo.

 

 

Brisa de otoño

desnudas los árboles

con tu caricia.

 

 

Pie firme en tierra

sigo la vía láctea

pasito a paso.

 

 

Copas vacías

se agitan en el aire

alfombra roja.

 

 

Caer despacio

blanqueando el paisaje

como la nieve.

 

 

Llegó febrero

las mimosas en flor

tu amor reclaman.





[VIDAL, Bernat, Cuando florece el limonero, Factor Poético, Bilbao, 2025]







Bernat Vidal, 1959

Mis tres primeros años de vida trascurrieron mecidos por los cálidos ocres del adobe y los vaivenes de los amarillos trigos castellanos. El resto de mi vida, con sus idas y venidas, incluso con sus ausencias, en el jugoso y fresco verde de Bizkaia.

Vizcaíno desde los tres años, de niño, he respirado los hollines de los Altos Hornos de Sestao. De adolescente, he conocido ese Bilbao melancólico y sucio del que ahora todos reniegan. Estudié en la Escuela de Maestría Industrial de Barakaldo, para después forjar mi trayectoria multidisciplinar en el mundo artístico, pintura, cerámica, piedra y acero. Siempre acompañado por la poesía intimista, surgida especialmente en tiempos de vivencias, de amores y desamores. Todas ellas han hecho de mí lo que soy, para lo bueno y para lo malo.

Durante el primer confinamiento, desde mi perfil de Facebook, me dediqué diariamente a arropar y acompañar a mis amigos con la lectura de poemas. Participo en algunas actividades vinculadas con la poesía, como "Pote Poético Bilbao", "100 Poetas en Mayo", "Poetas en Red" y los "Encuentros poético artísticos de la Lobera de Gredos".

Mi obra poética se encuentra dispersa en algunas antologías, siendo este poemario, Cuando florece el limonero, mi primer libro publicado en solitario.